COMPROMISO DE VIDA

Las tres preguntas para lograr la felicidad

FELICIDAD.jpeg

El doctor Enrique Rojas es uno de los psiquiatras que más ha estudiado el tema de la felicidad. Pero ese es solo uno de los enfoques que ha investigado durante su larga carrera, pues también ha abordado temas como la depresión, las obsesiones, el amor y la personalidad.

De hecho, Rojas ha publicado más de 15 libros y muchos de ellos han logrado éxito en ventas en varios países. Se destacan Remedios para el desamor, Guía práctica contra la depresión, El hombre light y La importancia de una vida con valores.

Además, es profesor de psiquiatría y director del Instituto español de investigaciones psiquiátricas de Madrid y dicta conferencias y cátedras en Europa, Estados Unidos y Suramérica. Fue en la coyuntura de su participación en la Exposer Coomeva 2020 —una serie de conferencias que terminó ayer y en la que Rojas dictó su charla titulada La madurez de la persona— que el premiado médico conversó con EL TIEMPO sobre la felicidad en el mundo de hoy.

Para Rojas, la salud mental debería ser la prioridad para las personas de occidente. “Yo soy profesor invitado en la New York University, y sé que en Estados Unidos el psiquiatra es el family doctor, es el médico de cabecera”, explica.

Usted ha dicho en entrevistas que ahora mismo estamos viviendo la primera epidemia psicológica del mundo. ¿A qué se refiere?

 La primera pandemia mundial es la que vino de China, pero la segunda es la ruptura de pareja. Es una epidemia psicológica. ¿Por qué ha ocurrido esto? Son muchos los factores que están detrás, no hay una respuesta monosilábica. Pero, básicamente es porque en este momento se ha producido un cambio sustancial en la sociedad. Hoy, en la facultad de medicina de la Universidad Complutense de Madrid, el 70 por ciento de los estudiantes son mujeres; en derecho, el 75 por ciento, en psicología, el 95 por ciento. En el cuerpo diplomático ya hay un 50 por ciento de mujeres. La incorporación de la mujer al trabajo es uno de los factores más importantes, junto con la secularización de la sociedad, el relativismo, etcétera.

¿Y por qué es tan difícil la felicidad de la pareja?

La felicidad de la pareja consiste en tener buena salud y mala memoria. La capacidad para olvidar las cosas negativas del pasado es salud mental. Una persona que no es capaz de superar las adversidades y los malos tragos del pasado se convierte en alguien neurótico, agrio, amargado, resentido y echado a perder.

El panorama del mundo actualmente no es muy alentador. ¿Qué hechos positivos destacaría?

 La democratización de casi todo el mundo, a excepción de algunos países. También la comunicación: el avance de los celulares impresionante. Las comunicaciones aéreas. En los últimos años he visitado más de 80 países. También mencionaría los grandes avances médicos. Y, por último, destacaría la globalización del mundo.

 En su último libro usted aborda el tema de la felicidad. ¿Por qué es importante hablar de esto hoy?

El mundo está cansado de seductores mentirosos. Se habla mucho de una felicidad superficial, epidérmica, sin fondo. Pero eso, a la vuelta de la esquina, queda reducido a casi nada. La felicidad consiste en estar contento al comprobar que el proyecto de vida personal va funcionando relativamente bien, basándose en cuatro grandes notas: amor, trabajo, cultura y amistad.

Se puso de moda, hace algunos años, lo que los americanos llamaban la píldora de la felicidad: el prozac. Si la felicidad dependiera de eso, la cosa sería más fácil. Pero la felicidad consiste en hacer algo que merezca la pena con la propia vida, algo grande, según las posibilidades de cada uno y sus puntos de partida.

¿Cuál podría ser un antidepresivo que no involucre medicina?

Habría que hacerse tres preguntas fundamentales: ¿quién soy yo? ¿A dónde voy? Y ¿con quién?

La primera pregunta sirve para definir la personalidad de cada uno. Lo ideal sería poder encontrar una personalidad equilibrada, en la que uno se siente bien sin caer en el narcisismo. La segunda pregunta sirve para organizar un proyecto de vida, un programa personal que involucre la faceta afectiva, la profesional, la cultural y la amistad.

La tercera pregunta tiene que ver mucho con la inteligencia emocional, de la que hago dos notas: por un lado, acertar en la elección afectiva, dar con la persona adecuada; el segundo aspecto es trabajar con arte y oficio los instrumentos de la razón y los de la afectividad.

Tomado de: https://www.eltiempo.com/salud/entrevista-de-el-tiempo-con-el-psiquiatra-enrique-rojas-550011

                   

Todos los derechos reservados HMFS

Abrir chat
Hola, ¿Tienes inquietudes sobre el nuevo COVID-19?
Escríbenos.
Powered by